Explicaba la analista en junio que entre los asuntos políticos que necesitaban actualizarse en nuestro país antes de la pandemia ya se encontraba la organización territorial del Estado.

El sistema basado en las comunidades autónomas hace 40 años se “ha visto desbordado” porque “el modelo no ha evolucionado de forma ordenada ni consensuada”, lo que ha llevado a “agravios, desigualdades e incoherencias múltiples”.

La pandemia ha puesto de manifiesto que es necesario el concurso de las diferentes administraciones para que las decisiones políticas puedan ser efectivas, «a ser posible en un clima de confianza y colaboración bidireccional del Estado hacia las comunidades autónomas y de éstas hacia el Estado”.

En este sentido, destaca la importancia de la Conferencia de presidentes, una figura habitual en los sistemas federales. Mecanismos de este tipo, además, pueden ayudar a clarificar qué significa “el reparto competencial”. Concluye Cristina Monge asegurando que “la realidad, tozuda, se muestra más visible en las crisis, y a España la covid-19 le ha mostrado su naturaleza federal”.