El pasado 28 de junio publicaba eldiario.es un artículo del abogado catalán Joan Coscubiela (“Por fin, los indultos ¿Y ahora qué?”) en el que apuesta por la reforma federal de la Constitución, “una alternativa que tiene grandes ventajas y va en la dirección del viento de la historia”. Reconoce, eso sí, que esta reforma necesita “de amplios acuerdos en Catalunya y en España que, desgraciadamente no existen y no parece que puedan llegar a corto plazo”.

Con todo, considera Coscubiela que las reformas constitucionales serían mínimas para adentrarnos en una mayor federalización, “que permitiría avanzar en más autogobierno y cogobernanza”. Circunstancia esta que, además, “cuenta a su favor con la complicidad de otras comunidades autónomas”.

Para el autor, esta “federalización” sería una “microsolución” basada en que regulaciones que el Tribunal Constitucional considera que no caben en el Estatuto de Cataluña, sí podrían recuperarse a través de leyes estatales. Este argumento es defendido por constitucionalistas como el letrado del Parlament, Antoni Bayona, en su libro Sobrevivir al procés.

Previamente, Coscubiela repasa en su artículo consideraciones necesarias para que el dialogo iniciado llegue a buen puerto, comenzando por saber medir los “tempos, una de las materias primas de la política”.

Asimismo, realiza tres preguntas retóricas cuya respuestas deberían ser consensuadas en este me de julio: “¿Ahora qué?, ¿ahora cómo?, ¿ahora quiénes? Tres interrogantes que además están fuertemente interrelacionados”.

Para alcanzar este consenso anima el abogado catalán a que cada negociador empatice con el resto. Esto es, “ser conscientes de que si se plantea algo imposible de aceptar por la otra parte -para no generar frustración entre los propios- la propuesta no puede ser en forma de exigencia”.

También recomienda el autor que se utilice mentalidad de maratonianos, “no se resuelve en dos momentos un conflicto que lleva endiabladamente empantanado durante muchos años”.  Y en este escenario negociador menciona Coscubiela a Enrico Berlinguer, dirigente que fue del PCI, y su teoría del “culo di ferró”, es decir, “lo peor que podría suceder es que alguien sucumba a las presiones externas o internas -que las habrá y serán muy duras- y tenga la tentación de levantar el culo de la silla de negociación”.

Joan Coscubiela, eldiario.es 28 de junio 2021 

https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/indultos-ahora_129_8083926.html